En el año 2020 las principales causas de las bajas laborales serán la ansiedad y el estrés, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Por eso, será necesario que esta situación se intente paliar con medidas que ayuden a la auténtica conciliación.
¿Cómo pueden ayudar las conocidas como Soft Skills a reducir este estrés?
Las tecnologías ya han permitido que se dé un paso más en esa conciliación, pero también han generado que los profesionales tengan que ser eficientes y rápidos y adaptarse a nuevas herramientas para su trabajo diario, con consecuencias como el estrés y otras enfermedades relacionadas con él.
Las empresas deben seguir trabajando para tener en cuenta que cuanto más felices y motivados estén sus empleados, más comprometidos estarán y, en consecuencia, mejores resultados obtendrán.
¿Cómo pueden ayudar las soft skills?
Las soft kills o habilidades blandas no se pueden acreditar de ninguna manera porque en cierta medida forman parte de tu personalidad. Algunos ejemplos de este tipo de habilidades son: tener ambición, empatía, dotes comunicativas, actitud crítica, capacidad de negociación, entre otras.
Las Soft Skills son aquellas competencias para capacitar a una persona de motivación y poder trabajar en equipo y, en un sentido más amplio, aquellos rasgos del carácter que definen a una persona.
Conocer estas habilidades te ayudará a saber cómo utilizarlas y a lograr tus objetivos laborales con menos esfuerzos.
Hacer una lista con las habilidades que existen es imposible, ya que existen una gran variedad de rasgos humanos. Pero muchas de ellas pueden ayudar, si funcionan de forma conjunta e interactuando, a reducir el estrés. Te explicamos algunas Soft Skills que pretenden desarrollar la felicidad para que el estrés no gane la partida.
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Optimismo
Es fundamental para lograr el bienestar y buen ambiente en el trabajo. De hecho, es más fácil empatizar y ponerse en lugar de las otras personas cuando hay una actitud positiva.
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Confianza
Tener confianza en uno mismo/a ayuda a la automotivación y a tener una mayor autoestima. Cuando una persona cree en sí misma, en sus fortalezas, en sus capacidades o habilidades, provoca un aumento de su confianza en sí misma.
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Resiliencia
La resiliencia es la capacidad que tenemos los seres humanos para adaptarnos positivamente a situaciones adversas y la cual también nos ayudará a evitar el temido estrés. Se trata de un proceso que engloba diversos factores.
Por ejemplo, cuando una persona pasa por una situación complicada o delicada que influye a la familia, la situación económica, el entorno, etc., se viven una consecución de sucesos en el que intervienen varias personas y elementos, de los cuales se consigue de esa situación aún más reforzada y, a la vez, se aprende de ello. Es decir, esa persona ha realizado un proceso resiliente.
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Relajación
Practicar yoga, pilates o, en general, ejercicio físico también te ayudará a transformar el estrés y la frustración. El mindfulness, que incluye prácticas de meditación, también es una buena herramienta o, mejor dicho, filosofía de vida para lograr estos objetivos.
Además, pocas veces prestamos atención a la respiración y en cómo lo hacemos. Pero si respiramos de forma adecuada usando el diafragma, inhalamos más aire y ventila mejor. Esta práctica ayudará a reducir la ansiedad, y hacerla durante, quizás al levantarse, puede ser una buena manera de comenzar el día.
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Inteligencia emocional
Controlarla resulta, en ocasiones, una tarea complicada, pero a través de algunas tácticas, estrategias y formación se pueden dominar algunas emociones que nos ayudarán en nuestro día a día a enfrentarnos al estrés.
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Gestión del tiempo
A veces tenemos que hacer muchas tareas pendientes y creemos que no tenemos tiempo para hacerlas y ello conlleva un descontrol de la situación y a su vez estrés.
Una buena manera de reducirlo es planificando, es decir, escribir una lista de las tareas que tienes que hacer en el día; mirar los e-mails una vez por la mañana y otra por la tarde; o simplemente priorizar qué lo más importante en ese momento Son algunos consejos que te ayudarán a gestionar mejor tu tiempo.
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Aceptación del fracaso
Si no hemos obtenido el resultado que esperábamos y ello nos va a generar estrés y frustración, lo mejor es aprender en qué hemos fallado y dar un paso más para alcanzar tus objetivos. Fracasar forma parte del aprendizaje.
Después de conocer algunas de las habilidades que nos pueden ayudar en nuestro trabajo, e incluso a valorarlas en una entrevista de trabajo, si quieres conocer más sobre el tema, te proponemos que eches un vistazo a nuestro MBA Virtual con la Especialidad Dirección de RRHH y Desarrollo Digital de Talento y estudiar en profundidad estas materias propias de los Recursos Humanos.

